CARDO EN ENSALÁ

Hoy te traigo una de esas recetas que se comen en mi casa de toda la vida y que no se me había ocurrido publicar, porque daba por hecho que era conocida por todos, hasta que me he dado cuenta de que no, que hay mucha gente que no ha comido el cardo en crudo.
No sé si lo habrás probado, pero a mí me gusta mucho más que cocido. Es muy jugoso, crujiente, con ligero sabor a alcachofa (lógico por otro lado) y aderezado así, no te cansarás de comerlo.
De esta misma forma se come también la lechuga, cortada en juliana y aderezada igual. Mi madre cuenta que al caldo sobrante, se le echaban sopas de pan, para que la sensación de saciedad fuera mayor, en tiempos en que las despensas no estaban tan bien provistas como ahora. A eso le llamaban “ñáñaras”
En estos platos en que el aceite se toma crudo, sí es importante que sea un buen virgen extra de calidad, a ser posible de cosecha temprana, que tienen el frutado más verde y fresco. Si además su sabor recuerda a la alcachofa, ya lo bordas. Este sabor lo encontrarás en la variedad picual, en alguna arbequina, incluso en alguna cornicabra y hojiblanca.
Prueba a hacerlo y verás como me das la razón: comenzarás a comer y no podrás parar hasta que no quede ni una gota de agua en la fuente. 


Ingredientes: 

2 tallos de cardo
agua
aceite de oliva virgen extra (recomiendo picual y de cosecha tempana)
2 cucharadas de vinagre (al gusto)
sal y media cucharadita de pimentón

Preparación: 

Limpias y pelas bien el cardo, y lo cortas en trocitos pequeños.
Lo echas en la fuente de servir y cubres de agua.
Lo aderezas con vinagre, sal, un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, a ser posible picual y de cosecha temprana.
Terminas con media cucharadita de pimentón.
Ahora, prepara una buena cuchara y a comer. ¡QUE APROVECHE!!

                             

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