TORTILLA DE PATATAS: LO QUE DA DE SÍ LA TORTILLA ESPAÑOLA! #ASALTABLOG

Pues sí, con una tortilla de patatas, la de platos que se pueden hacer, y cada cual más rico. 
Cuando me colé en el blog de Anaïs, Mi madre no cocina para el reto este mes del #Asaltablogs ,  y vi la  Tortilla de patatas, me dí cuenta de que la receta más “Typical Spanish” no la tenía publicada. Bueno ésta y tantas otras que hago a diario y que por ser tan “básicas” no se me han ocurrido subirlas.

Creo que, junto con el huevo frito, es el plato más personal a la hora de hacerla: con cebolla, sin cebolla, más hecha, más jugosa, fría, caliente, con patatas chips… 
Si a eso le sumas la cantidad tuneos que pueden hacerse, verás que te puedes complicar la vida bastante si quieres publicarla… como me ha pasado a mí.
La base es lo más importante: una buena patata (a mí me gusta la de cocer, que es más harinosa), unos buenos huevos, a ser posible ecológicos, y por supuesto, un buen aceite de oliva virgen extra, en mi caso, picual. Y desde luego, si me invitas, échale cebolla. Una tortilla de patatas sin cebolla, es como un gazpacho sin ajo…

Imagino que cada uno tendrá sus trucos, por eso yo te digo cómo las hago y luego tú ya las haces como tengas costumbre.
Yo pelo y corto la cebolla no muy fina porque me gusta encontrarme el trocito. Si lo prefieres, córtala más pequeña  y así, mientras se fríen las patatas, se desharán y no te la encontrarás. La echo en la sartén con aceite de oliva virgen extra, y la hago a fuego medio, hasta que esté transparente.
Pelo la patata y la corto en láminas finas, para que se hagan antes, y las añado a la cebolla. Le pongo sal, remuevo y tapo. Las dejo hacer a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando.
Si las quieres más blancas o más tostadas, ya es de tu gusto. A mí me gustan con un poquito de color pero sin tostar.
Pruebas de sal… (¡pruebas, no te comas media sartén!) y apartas del fuego.
En una sartén antiadhente, echas un poquito del aceite de freírlas (sólo lo justo para que no se pegue).
Bates los huevos, le añades sal, y le mezclas las patatas. Cuando la sartén esté caliente, añades la mezcla y dejas que se cuaje a fuego lento y tapada.
Con una tapadera o un plato llano, dependiendo de tu destreza, le das la vuelta y terminas de cuajar.

Te digo lo mismo que antes: el. tiempo depende de cómo te guste, si más jugosa o más hecha. A mí me gusta cremosa si voy a comerla en caliente, pero hecha si va a ser en frío.

Y ahora vienen las miles de versiones que puedes hacer. Yo te pongo unas cuantas, pero si navegas por la blogosfera, vas a alucinar!

Pimientos rellenos de tortilla:

Una vez tienes hecha la mezcla del huevo y las patatas, rellenas unos pimientos y los fríes a fuego lento, y tapados, dándole vueltas  hasta que estén hechos. Sirves cortados en rodajas (mejor fríos, para que al cortarlos no se desmoronen mucho)

Tortilla campera:


Además de la cebolla, le añades pimientos troceados y masa de chorizo, o chorizo en trocitos. Si le pones morcilla, ya lo bordas!
También puedes mezclarle otras verduras, como calabacín, tomates cherrys, berenjena…

Tortipizza:


Haces la tortilla de patatas normal, pero más finita. Una vez hecha, la cubres con tomate frito, queso y el relleno que más te guste: jamón, salami, bacon, pimientos, champiñones…. y la gratinas.

Tortilla rellena:


Una vez hecha la tortilla, la abres por la mitad y le pones el relleno que más te guste, que puede ser caliente, horneándola unos minutos, o bien, al hacer la tortilla, echas la mitad de la mezcla de la patata y el huevo, añades el relleno elegido y vuelves a cubrir con el resto de la mezcla de patata y huevo, de manera que cuando se cuaje, el relleno quede dentro:

  • York y queso
  • Boloñesa
  • Salmón y queso de cabra
  • Roquefort 
  • Atún y tomate…
O puedes rellenarla en frío:
  • Lechuga, piña, atún, surimi y salsa rosa
  • Pimientos rojos y ventresca de bonito
  • Salmón, crema de queso y lechuga…
Tortilla en salsa:

Aquí puedes poner la salsa que más te guste: española, brava, de cebolla… Yo suelo hacerla picando un ajo y media cebolla muy finos, los sofrío en un poquito de aceite de oliva virgen extra, y cuando la cebolla está transparente, le echo una cucharada de harina. Le doy unas vueltas y añado vino, sal, pimienta, azafrán y las hierbas que más me gustan, como tomillo o romero. Añado la tortilla en cuñas, y dejo reducir. Está mejor de un día para otro, porque toma más el sabor. Con tomate frito casero, también está buenísima.

Bueno, podría estar haciendo tuneos de tortilla un año entero, y seguro que me vas a dar alguna receta que tú haces y yo no conozco (así lo espero). 
En cualquier caso, un buen pincho de tortilla con una cerveza fresquita, no me lo quita nadie! ¡QUE APROVECHE!!


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