TARTA SAN MARCOS

¡Es que no me creo que la haya hecho yo!! Si pudieras meter la cuchara, probar ese bizcocho bien calado y jugoso, con la trufa, la nata y sobre todo, esa yema tostada tan rica…mmm!!! es que se me hace la boca agua de recordarlo…

No digo que esté perfecta, de hecho te confieso que la foto final es de la segunda que hice: en la primera, la crema de yemas se me desparramó y se mezcló con la nata, lo que hizo que ésta se fuera bajando… sí, lo que te estás imaginando, un auténtico “churro”; rica, pero “churro”.

La segunda, tuve más cuidado de que la crema espesara un poco más y la metí en el frigo unas horas. ¡Así sí!

Te puede parecer complicada, pero no lo es. Es laboriosa, porque tiene varias preparaciones: bizcocho, almíbar, nata, trufa y yemas… pero todas son fáciles de hacer. 
Yo me planifiqué y elaboré el bizcocho, el almíbar y la crema de yemas el día antes. De ese modo, sólo quedó hacer los rellenos y montar la tarta. Y tampoco es que echara un jornal, pero mis dos horitas sí que se fueron. Imagino que cuando haya hecho diez tartas, me saldrá perfecta y en media hora. Eso sí, si sabes algún truco para pegar las láminas de almendra, me lo dices, porque intenté hacerlo con un papel, de abajo hacia arriba y nada…
Ah, se me olvidaba: me la regalé a mí misma por mi cumpleaños…. Es lo que tiene ser cocinicas, que nadie se atreve a hacerte la tarta… en fin…

Ingredientes:

Para el bizcocho:

  • 4 huevos
  • 120 gr. de azúcar
  • 120 gr. de harina de repostería
  • una pizca de sal
  • 1 cucharada de levadura en polvo

Para el relleno:

  • 700 ml. de nata para montar (con más del 35% de materia grasa)
  • 200 gr. de azúcar
  • 2 cucharadas de cacao en polvo puro (tipo Valor)

Para el almíbar:

  • 100 gr. de azúcar
  • 50 ml. de agua
  • 1/2 vasito de brandy

Para la crema de yemas:

  • 150 gr. de azúcar
  • 50 ml. de agua
  • 4 yemas de huevo
  • 1 cucharada de maizena

Para adornar:

  • azúcar moreno para quemar
  • almendras fileteadas y tostadas (y paciencia para ponerlas)

Preparación:

Bizcocho:
Precalienta el horno a 180º.
Separa las yemas de las claras.
Bate las yemas con el azúcar hasta que blanqueen.
Monta las claras a punto de nieve con la pizca de sal, y mezcla con las yemas y el azúcar con cuidado para que no se bajen las claras. Ahora ve añadiendo poco a poco la harina tamizada con la levadura.
Engrasa un molde de tarta y vierte la mezcla. Hornea unos 30 minutos a 180º, calor arriba y abajo SIN AIRE.
Cuando esté hecho, deja enfriar en una rejilla.

Almíbar:
Hierve en un cazo el agua con el azúcar durante unos 3 minutos a fuego medio. Añade el brandy y deja hervir 2 minutos más (depende del alcohol que quieras que tenga)
Deja enfriar.

Rellenos: 
Monta la nata con el azúcar. Separa la tercera parte y añade las dos cucharadas de cacao puro, y mezcla bien.
Reserva los dos rellenos en el frigorífico.

Crema de yemas:
En un cazo, hacemos un almíbar con el agua y el azúcar, hirviendo la mezcla unos cinco minutos, hasta que quede una hebra media (cuando la tomes entre dos dedos debe formar un hilo fino al separarlos). Deja que se enfríe unos 5 minutos.
Bate muy bien las yemas con la maizena, que no queden grumos. Ahora, sin dejar de remover, ve añadiendo poco a poco el almíbar (estará caliente, pero no hirviendo), hasta completar. Pon el cazo al fuego, pero bajito, y sigue removiendo hasta que se quede espeso (debe quedar bien espeso, porque si no, se te derramará de la tarta, pero ojo, que no hierva, porque la yema se cuaja y ya no hay remedio).
Deja enfriar y reserva en el frigorífico para que adquiera más cuerpo.

Montaje: 

Cortas el bizcocho en tres planchas (si no tienes lira para cortarlos y quieres que la tarta te quede recta, hinca tres palillos en el lateral, uno en cada corte que quieras hacer. Las cortas, las rellenas y vas colocándolas de manera que vuelvan a coincidir. Eso sí, una vez montada quita los palillos, jeje).
Colocas la primera  y la calas bien con el almíbar.
La rellenas con la crema de trufa yo la hago mejor con la manga pastelera, porque es más fácil de extender)
Colocas la segunda plancha y vuelves a calar con el almíbar.
Ahora rellenas con la nata montada.
Pones la última plancha y la calas también.
Ahora, con mucho cuidado, vas extendiendo la crema de yemas, pero sin llegar a los bordes (ya se extenderá ella sola). Debe estar muy espesa para que no se te desborde.
Con un soplete o quemador, vas quemando el azúcar moreno que le vayas poniendo, para que quede un color bien dorado.
Ya sólo queda cubrir los laterales con nata montada y hacerle un cordón alrededor de la yema.
Y con mucha paciencia, le vas pegando las almendras laminadas en todo el lateral.
Cuando acabes, no te quedes embobad@ mirándola mucho rato: mejor que la metas una media hora en el congelador para que coja cuerpo y no se te baje.
Ya sólo queda recibir aplausos y vivas del público…. ¡QUE APROVECHE!!



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