ROSQUILLOS DE MOLDE O BUÑUELOS



La primera vez que mi madre hizo estos roscos, pensé que era magia. Me parecía increíble cómo salían del molde y flotaban en el aceite. Nos gustaron tanto que no había reunión familiar en la que no se hacían. Y la ferretería que vendía este molde debería haberle dado una comisión a mi madre, porque todos los vecinos del campo se compraron uno. La verdad es que son superfáciles y buenísimos. Ah, muy importante: no se debe fregar el molde cuando se usa, sino limpiarlo con un papel de cocina, ya que si no podrían pegarse.



Ingredientes:
Por cada huevo, añadir 6 cucharadas de leche, 7 de aceite , 1 de azúcar, 1/2 sobre de levadura y, si se quiere, un chorrito de anís. Harina, “la que admita”, que quiere decir, hasta que quede una masa semilíquida, como la de las magdalenas, más o menos.


Preparación:
Mientras se prepara la mezcla, se calienta el aceite y se introduce el molde dentro, para que se caliente. Ir echando la masa en el molde, (con cuidado que no se manche el filo, porque si no no se pueden despegar) e introducirlos en el aceite caliente. Cuando estén dorados, sacar y espolvorear con azúcar y canela. Se aconseja que se prohíba el paso a la cocina en este momento, ya que hay un gran peligro de que desaparezcan antes de salir de allí.



3 comments on “ROSQUILLOS DE MOLDE O BUÑUELOS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.